Y cómo he dicho antes, no es que sea nuevo, pero después de tantos años de existencia, no he encontrado aún a alguien que pueda explicar de manera convincente el porqué de la naturaleza humana que nos hace (prácticamente) buscarnos estas bofetadas tan inoportunas a lo largo de este camino sinuoso llamado vida.
¿Y a que viene esta perorata?
El día de hoy, pensaba sobre este tema incansablemente mientras disfrutaba de una sustanciosa cena acompañada de una buena cerveza checa. La televisión encendida mostrando un juego de hockey, reposando en el sofá después de un largo día en el trabajo, viendo al mismo tiempo por la ventana los autos y gente (turistas probablemente) pasar por la calle... ah sí, y como molesto sonido de fondo sin forma definida, la voz de un familiar en segundo, tercer o yo-qué-sé grado consanguíneo que tuvo la maravillosa idea de contactarme ya que sucedía que venía durante el fin de semana de visita a esta ciudad. Vaya genialidad la suya de querer "entrar en contacto" conmigo estando en un lugar lejano y ageno a nuestro país de origen.
Cabe destacar que en mi vida lo había visto y que de nunca haberlo hecho... viviría igual o mejor que hasta este momento. Pero nada, la buena hospitalidad y solidaridad que me caracterizan*** me llevaron a ofrecerle techo y 'ay lo que si li ofrezca' a dicho compatriota.
Pero no es él, su personalidad, su plática o su oportunismo lo que me hace pensar. Sino el hecho de que desde hace 1 mes que estoy en esta ciudad, he pasado todos y cada uno de mis fines de semana... solo! Y el fin pasado tuve la osadía de quejarme amargamente con un interlocutor de algún sistema de mensajes instantáneos sobre el hecho de que no tenía con quien pasar mis días libres después de las semanas de intenso trabajo. Y claro, en el momento en que se aparece un perro que me ladre (por aquello de la expresión, no por querer ofender), me resulta molesto y 'añoro' inmediatamente mis viernes tranquilos en los que cocino para uno, abro una botella de vino, la disfruto en silencio, observo la televisión y ... claro, me azoto con pensamientos del estilo "ay que solitario y tiste estoy! sniff".
...
¿Ha procesado usted, amable único lector, la información? ¿Tiene sentido acaso? Bueno, cualquiera que sea la respuesta, carecerá de explicación que satisfaga los deseos de racionalidad de cualquier persona. Es la misma situación que estar en una relación amorosa durante varios años y terminar deseando libertad y soltería... para después de unos pocos segundos estar nuevamente implorando por una pareja y alguien que nos de un abrazo y cariño en esas noches solitarias. Acto seguido, encontramos a alguien nuevamente, sólo para seguir quejándonos de las ataduras e inconveniencias que esto representa.
O como el desear tener algo que hacer durante el día cuando en el horizonte no se vislumbra futuro alguno... y despotricar sobre cuánto trabajo tenemos y el poco tiempo libre que nos deja. O el querer ser estudiante cuando se trabaja porque ellos pueden hacer lo que quieran e ir a donde quieran... y el querer trabajar cuando se es estudiante porque así tendrías el dinero para ir, venir, hacer y deshacer.
En definitiva, cómo dijo una excelente amiga mía, es "la vida del infeliz". Llegar a algún lado sin querer estar ahí... y dejar ese lugar sin querer irse. Es nuestra misma mente y condición humana la que nos propicia este tipo de situaciones.
Me desvié del tema que inicialmente me llevó a empezar este post, pero creo que he descrito mi estatus actual de manera tan amplia que puedo evitar el caer en la bajeza de explicar la primera y más pura idea de este vómito de palabras. Supongo que dejo abierto el tema a interpretaciones personales por que, lo sé, todo depende de la actitud de cada persona...
D^2@F^2
...lo malo es eso significa que sigue dependiendo de la naturaleza humana!
***Falta referencia, fuente o cita. Ayude a mejorar esta información.
4 comentarios:
Bueno pues me has cerrado la puerta a cualquier comentario ya que has dicho que cualquiera que sea la explicacion jamas va a satisfacerte :-( Ni modos...
Igual ya lo hablamos, asi que sin mas que decir, te invito a que de vez e cuando salgas sin el sombrero y a que cambies de vez en cuando de ambiente visitando a tu amiga Mafichienne en London, a ella le alegrara montones tu visita y hara lo posible para que tu te la pases divinamente!
Abrazos!!
No te vuelvas un hikikomori! Jajaja, cómo? no sé! lamentablemente me hace sentido todo sobre la vida del infeliz...respuestas no tengo, consejos tampoco, pero me pregunto ¿cuál es tu objetivo?
Espero algún día hagamos un salud en el cual podamos decir con convicción Lejaim!!
Hola!
Gracias por el comentario, lamentablemente lo enocntré demsiado tarde y no pude contestar a tiempo, chin, ni modo, espero que todos modos puedas leer mi respuesta.
Tienes toda la razón cuando anotas que la mayoría de la población en MX vive en condiciones vergonzosas y no lo niego ni mucho menos lo desconozco, pero lo que a veces me joroba en Alemania es la maldita man~a que se dan para ver solamente la parte de México ( y del resto del mundo no europeo) que se acopla a sus malditos clichés y lugares comunes. Una vez un alemán con educación a nivel universitario, que nunca en su canija vida ha estado en México, se atrevió a aseverar que "cualquier kindergarten en Alemania seguramente está mejor equipado que una universidad en México" NO SE VALE!!!!!!!!!!!!!!!! México tiene muchas facetas, entre ellas la pobreza alarmante, pero no es la única. Eso es lo que los europeos no quieren ver.
En cuanto a tu post y la "vida del infeliz", paradójicamente muchos necesitamos una vida infeliz para sentirnos felices, o sea que estamos muy hechos a la cultura de las telenovelas donde el sufrimiento nos genera bienestar y diversión. A fin de cuentas somos latinos, católicos, apostólicos y mariachófilos o sea que a cada rato pedimos que se echen la otra para olvidar las penas y así toda la noche...
Publicar un comentario