martes, 30 de julio de 2019

Momento(!)


No sé cómo llegué hasta este momento de mi vida. Las imágenes, los colores, la gente, los lugares y las sensaciones de los últimos 3800 días se mezclan confusamente en mi memoria.

Y eso me molesta.

El fin pasado lo dediqué a navegar el río Vltava en la República Checa, una ruta pequeña en una barcaza sin más, partiendo de Rozmberk hasta llegar a Krumlov. Pero esto no es importante, lo importante es que lo hice junto con un amigo que conocí en 2006, al cual veo esporádicamente allá cada 2 a 4 años. Pese a la poca frecuencia con la que nos vemos, cuando lo encuentro recuerdo con gran claridad detalles particulares de aquellas épocas, además que él cuenta con la cualidad de "seguir siendo la misma persona", lo cual dada su personalidad, es algo muy bueno.

Y esto me hace pensar.

Mucho.

La construcción de una historia personal basada en convicciones, vocaciones y pasión me resulta tan ajeno que el enfretar dicha realidad me paraliza, me aflige.

¿Qué momentos definitorios en mi vida me han pasado de largo? ¿Qué instancias, personas, decisiones, se han esfumado en la abulia de mi ser?

Encuentro fascinante las teorías de realidades alternativas, universos paralelos basados en nuestras decisiones. Los cuales existen infinitamente, puesto que cada acción en nuestra vida es básicamente una decisión en contra de otra acción que pudimos haber tomado, siendo o no, conscientes de ello. El atravesar la calle una esquina antes, o una esquina después; el tomar el tren de las :02 o el de las :07; el sonreir o no a la persona que nos cruza el camino. Decisiones inconscientes que pueden cambiar el rumbo y alterar el destino de nuestra vida. Y claramente las decisiones que sí son conscientes, que se toman sabiendo que se está renunciando a algo, son las que más me interesan. El pensar en esa realidad alterna, mi realidad alterna si hubiese hecho tal cosa en lugar de la otra, si hubiese dicho lo opuesto, o decidido por el camino contrario...

¿Tendrá mi memoria más lucidez en mi realidad alterna? (¿en alguna de ellas?)
¿estará mi camino construido justo a la medida de mis expectativas dentro de esa realidad?

Quizás ya haya escrito estas líneas en alguno de mis universos paralelos; quizá las esté por escribir; o quizás no. 

He de decir que, empecé a escribir este texto pero... no sé cómo llegué hasta este momento...

D^2

... hasta este punto no final



martes, 24 de septiembre de 2013

El problema de nuestra civilización es que no permite disfrutar de esta vida. No existe una aceptación de la realidad y del alcance de la misma en contemplación pacífica sin que el mundo moderno nos haga inmediatamente acreedores a una etiqueta de mediocridad.

Se han preguntado porque no es bien visto el "conformarse" (entre comillas, ya que la palabra no debería tener esa connotación negativa que se le otorga instantáneamente) con lo que tenemos, con el disfrutar de lo bueno y lo malo del ambiente que nos rodea; y es que no es caer en apatía por la vida, sino justamente todo lo contrario. Valorar y apreciar la vida que se tiene sin oscurecerla o empañarla de matices grises al pensar en ese costo de oportunidad, en lo que nos estamos perdiendo por disfrutar este momento, este lugar o esta experiencia que el nuevo orden no etiquetó como valiosa, en voga o trendy.

Entiendo que el punto donde yace la diferencia es difícil y un tanto conceptual; ¿cómo saber si se puede tener más satisfacción y evitar caer en mediocridad? ¿cómo saber si se está en un nivel de realización y evitar caer en la enagenación que la sociedad impone (querer más, ser el mejor, siempre)?
La respuesta más común y -esperaría- obvia es que nosotros mismos, en nuestra mente, en nuestro interior sabemos cuando hemos alcanzado plena realización o consecución de nuestros sueños y anhelos... pero, en este mundo cambiante y esta sociedad tan rápida y apremiante que nos ha llevado con ideas y slogans a perseguir ese sueño, ¿quién nos ha enseñado a parar? ¿quién nos ha enseñado a identificar el final, la meta?

Y si dejamos por un momento de lado a ese gran monstruo llamado "sociedad", a ese ente perverso denominado "civilización"  y nos enfocamos en nosotros mismos, nos encontramos con otro inconveniente: la naturaleza humana. Como animales semi-racionales que somos, tendemos a seguir nuestros instintos, a vivir al acecho, en sigilosa duda y siempre a la espera. Y es así que nuestro ser de cierta manera nos impide también a encontrar "paz" en lo que tenemos. El sentido evolutivo de supervivencia, ha motivado a las especies a "necesitar" más para preservarse, a desarrollar algo nuevo, a evitar el quedarse estáticos y complacientes ya que es en ese momento donde la especie está condenada a desaparecer o convertirse en presa de otra especie. 

En la versión moderna de esta supervivencia o predatoriedad, encontramos la dependencia al dinero y las formas e instituciones que el sistema ha instaurado para ofrecer ese "desarrollo", que a su vez convierte este paso evolutivo en un micromundo que ha devolucionado y nos envía a dividir la misma especie en sub especies que tienen que luchar entre ellas para sobrevivir. La ley del más fuerte.

Entonces, el desarrollo desde un punto de vista antropológico dio paso a un sub-desarrollo interno dentro del sistema evolucionado. Esto a su vez, crea conflictos a todos los niveles sociales. En la parte más instalada del sistema, el conflicto viene dado por el temor constante a perder el estatus de poderío a caer de la gracia del orden que impone dónde comer, dónde descansar, qué usar, cómo vestir. 
En la parte relegada por este sistema, tenemos el conflicto de la constante lucha del día a día, dada por la dependencia que la misma civilización creó hacia el dinero y los medios de vida. 
Sea cual sea la parte en la que nos encontremos, siempre afrontaremos algún tipo de decisión o motivación para no ubicarnos tranquilamente en esa zona de confort que bien podría ser la meta . pero que nadie nos dice cuándo es que es válido alcanzarla.

... 

D^2









martes, 5 de febrero de 2013

back to the dashboard

Querido blog, (siempre quise empezar un post así) hace poco más de 2 años que te tengo abandonado... y no es por falta de cosas por compartir, sino por esa apatía crónica que me invade desde ya hace bastante tiempo (de ahí el adjetivo de crónico a mi alegada apatía).

Últimamente he experimentado una vorágine de ideas y pensamientos que me han inclinado a volver a este viejo y siempre patético intento de blog. En la era en la que escribir en 140 caractéres -o menos- es la norma; donde todas nuestras ideas y pensamientos deben ser leído por todos; en donde hay una ansiedad por comentar, por decir "lo que está pasando", lo que sentimos... resulta deliciosamente divertido e irónico el hecho de que, plasmar dichas ideas y expresiones en un blog (bitácora, libro, etc) signifique prácticamente "ocultar" estas ideas, ya que será justamente con el uso extensivo de vocabulario y elaboración dialéctica que pasarán desapercibidas estas palabras.

Mas que no sea engoñosa esta entrada (preámbulo -espero yo-), ya que no es la intención quejarse de esta tendencia. Al contrario, me parece que en la era de twitter y otras redes sociales, se ha encontrado una interacción más honesta -si no siempre constructiva- e informada -con sus desinformaciones también- que en las generaciones previas. Y no pretendo entrar en el debate sobre que tanto bien o mal hace en ciertos aspectos, sobre todo culturales, el enajenamiento de las mismas. Es justamente el conocimiento de que los blogs ya no son leídos, el saber que más de dos líneas escritas aburren al lector, lo que me anima a vovler a estos lugares y plasmar ideas en el dulce anonimato (si no real, al menos psicológico). He alcanzado nuevamente un punto donde -si bien la vida se transcurre de manera impasible-  tengo la necesidad de escribir y descargar de manera violenta y audaz una retahíla (desordenada) visceral de lo que acontece y experimento en este mundo que me rodea...

Así que sin más... procedo a contarme cosas a mi mismo sin preocuparme por los titilantes -1 -2 -3 -4 -5 números en negativo que me advierten que no puedo decir más...



2011-2013: Dos años de fascinante historia personal.

lunes, 3 de enero de 2011

365 degrees of 2011

Cual diario de antaño (y DIARIO en toda la extensión de la palabra) intentaré documentar día tras día solamente un par de frases, ideas, eventualidades que acontencen... esto no demostrará unicamente el avance del año, progreso, fallas, estados de animos, exitos, desesperaciones, felicidad, etc... convirtiéndolo en un valiosísimo post... sino que, antes que nada, demostrará si acaso logro mantener esto corriendo constantemente (triste será si no dura más de una semana, pero bueno, ya me conozco)... así que... halá, he aqui mi 2011

1.1.11 - Día de contemplación absoluta, la incertidumbre se cierne con obscura y férrea intensidad. Despejando la mente con amigos, de pláticas y baretos (el futuro aciago -?- de la ftb)
2.1.11 - Tiempo de calidad con la familia. Desayunos y comidas extensas, regocijo y descanso.
3.1.11 - La sombra de la tesis sigue presente. No he avanzado desde hace 5 días. Entrego en otros 6. Última (?) reunión con los amigos @ Mesón... todo sigue igual -pésima noche, mucho que pensar (se detecta cierto terror que me invade).
4.1.11 - Desayuno comida y cena reservada con familia. Cómo si no hubiera comido ya suficiente en mi estancia hidrocálida. En el inter, a encargarse de los típicos 'pendientes' y a hacer maleta -odio desmesurado a esta última actividad. Sobrepeso (y sobreequipaje!), por supuesto.
5.1.11 - 6 am levantarse para empezar el día que acabará al día siguiente por la noche... esto va a ser un dia muuuy largo. Ich hasse es... y lo es, vuelo retrasado 2 horas, gracias México, nunca cambies!
5(1/2).1.11 - horas y más horas de vuelo.
6.1.11 - London Heathrow. Frankfurt International, Wilkommen in Deutschland!!!
7.1.11 - Con Magui y Diego, reunión con los FiMsters. Las clásicas Weizen en el 12Jahrhundert... tic tac tic tac
8.1.11 - nach Berlin. Llegada a Tief, encontrar a la Mo. Hallo Berlin, Ick lib' dich!! Tic tac tic tac
9.1.11 - Domingo entero de trabajo de tesis. No hay estres, sólo temor.
10.1.11 - Marchas forzadas para entregar en 24 horas. Andrew se la sacó con una edición en tiempo real. Termino con una pieza de porquería, pero terminé.
11.1.11 - Entrego la tésis. Qué basura! Caigo enfermo... horas y horas de cama y fiebre.
12.1.11 - Medio me recupero, tengo que prepararme para Dinamarca al día siguiente. Estres!
13.1.11 - Despertar 5 am, 1 hora commute a TXL (cuánta gente que viaja en el U-Bahn S-Bahn a las 5:30 am!!), volar a Amsterdam -enamorarse de Schiphol- y después a Billund (what da hell am I doing here!?)... taxi ¿is it possible to pay with credit card? "here in DK, is possible to for for ANYthing with credit card!"... -_- ok ... claro, 130 euros de taxi... big mamada!!
preparation para la entrevista--> entrevista -->creemos buen resultado (vamos a ver); cena chez Razo y a dormir
14.1.11 Hora decente para despertar, atascarse de desayuno danés (nicht schlecht) y comenzar la travesía... no tan mal, pero 4 horas en un aeropuerto tan chido como Schiphol sin dinero, es complicado! ja... lo bueno es el free WiFi... nada, sigo enfermito y no sé que decidir en caso positivo en Siemens... proyecto atractivo y con mucho potencial... pero, Brande!??.... naja... es viernes, que se arme la peda en Berlin!! :)
15.1.11 Y se hizo efectivamente, no me quedó más día que para mudarme a casa de Alex y Clayré... chévere con ellos!!
16.1.11 Un poquito de Alemán para empezar el día. Después a por Indische Spezalitäten... platiquitas sobre el escaip y se acaba el día con noche de peli... mañana de vuelta a las semi actividades... a disfrutar de Berlini!!!
17.1.11 - Berlin: ein Tag im Leben... ve a la HTW (qué fea que es!), come en el Mensa como antaño, platica con Cindy agradablemente, recorre Kreuzberg/F'hain en tram, camina por Boxhagener, Krossener y Simon Dach... termina en el Lidl haciendo compras... en verdad amo esta ciudad.
18.1.11 - Lunchtime Concert: Berliner philarmoniker, Klavier und Posaune... qué lindo que es Postdamer Platz!! y todo Berlin!! se siente simplemente como en casa... llamé a FF, quien sabe que pase por allá... empiezo a sentir desesperación por las cosas, miedo, angustia, sin plata ni casa... agh... estoy a punto de tomar la salida fácil
19.1.11 - Sin novedad alguna (en realidad no recuerdo peculiaridades del día)
20.1.11 - Llamada de FF, entrevista... a prepararse y a ver que sale. Después. al Artz nuevamente, amabilidad total, cero resultados... keep trying.
21.1.11 - Día de pizza @ Xberg... uh-là, es una de esas cosas que uno nunca se podrá cansar de comer. La idea de buscar algo en Berlin se me viene sucintamente a la cabeza... wieso nicht?
22/01-05/02 - Lo sabía, iba a dejar de escribir esta cosa en menos de un mes! ja Al menos ya (casi) tengo trabajo, así que puedo usar esa excusa... ya se viene la defensa de la tesis y una entrevista/trámite para ver qué pasa con mi futuro cercano.
06/02-06/03 - Wow... todo un mes se fue. La vida sigue apestando big time, así que no hay mucho que reportar. No me preparé para mi defensa, recuerdo el sentimiento de terror (por el simple hecho de saber que no sabía nada) y lo abominable que resultó eso... finalmente en el ánimo de solo terminar con ese asunto, mis sinodales optaron por darme una calificacion decente y mandarme a casa con un grado en mi mano... pfff, la historia mediocre de mi vida.
Y bueno, entrevistas coming and going. Todo se ha reducido a una simple opción... tengo que decidir si quiero aburrirme en una oficina dentro de una firma multinacional por 70 mil euros al año o si quiero ir a la aventura (que tal vez no va conmigo anyway) dentro del mundo del Desarrollo por... bueno, menos que eso. Finalmente fui y vi a un médico para que me quitara esa cosa que me negaba a hacer... y ahora soy miserable y sufro de dolor post-operatotio, pero ya que... veré si dentro de un mes esta mierda realmente lo valió. In the mean time, as usual, no tengo fucking dinero y el tiempo apresura mi toma de decisiones... es algo para cambiar la jodida vida pero no tengo la más mínima idea de que diablos hacer... so... ya comentaré algo dentro de un mes, cuando me acuerde que esta cosa existe.
07.03.11 - No he hecho nada en todo el día... estas serían las vacaciones perfectas en Berlin si no estuviera liciado y fuera tan pobre... es como una burla cruel y directa de la perra vida hacia mi "yip, du bist schon in deine Liebling Berlin... trotzdem, du kannst es nicht geniessen"
Ah si y sobre el fin de semana conoci gente chida... y me di cuenta que apesta siempre estar on the road y que he perdido el poco francés que sabía... p'tain!!!

jueves, 16 de septiembre de 2010

A veces me acuerdo que soy Mexicano.

“El tiempo pasó, más de la cuenta creo yo…” decía una canción de hace varios años (que si no muy mal informado estoy, sacaron un remake hace poco) y justo es ese pensamiento el que me ataca por momentos últimamente. Hoy se cumplen 561 días desde que partí de mi pueblito, petacas al hombro, itacate en mano, con melancolías y arrogancias mezcladas en un embase (y muy al vacío) de ingenuidad. Y evidentemente, no es coincidencia que sea justamente en los días en que se celebra el bicentenario de la independencia de México, que me “llegue la inspiración” para escribir sobre “ay qué lejos estoy del suelo donde he nacido! sniff”.

Es precisamente el estar bombardeado por los medios (incluso en el exterior) acerca de las celebraciones, excesos, fiestas… ver al war-on-crime-President en las noticias, vitoreando a México, a su gente y a los alegados héroes que “dieron Patria a nuestro país” (sic), lo que hace que de cierta manera uno logre sentir un algo –por diminuto que sea el sentimiento- dentro de sí y piense “me cae di a madres… la neta, cómo México no hay dos!”. Y por un segundo, sólo uno, un breve instante, olvida uno la jodida situación del país y trata de embellecer el asunto de despilfarro y celebración con un “bueno, hay que exaltar las virtudes de nuestro país, de nuestra gente… olvidemos por un segundo que nos está cargando la chingada y aceptemos una razón para volver a sonreír y celebrar”. Es irónico (en mí y para mí) y por demás inusual, jugar la carta de la raza de bronce en cualquiera de mis argumentos, línea de pensamiento y actuar diario. Desde mi tierna juventud, se desarrolló en mí una incipiente posición crítica respecto a todo el “establishment” que me rodeaba. Habiendo crecido en el seno (seno!) de una familia híper católica (al grado de fanatismo/estupidez), siendo educado en escuelas de la misma línea y experimentando el contraste de situaciones y vidas al que cualquier clasemedierucho (media-baja) como yo está expuesto en dichos ambientes de “escuelas bien” (sic & sick!), no fue complicado adoptar una visión más que crítica, sino nihilista al respecto de todo lo que se me era impuesto o presentado como verdad. El resultado, por supuesto, nada de qué estar orgulloso. Una persona sin apego familiar, sin creencias más allá que las de su propio ser (I just believe in me… Yoko and me, and that’s reality), sin identidad nacional y que aprovecha cualquier oportunidad para elaborar complicados (no necesariamente inteligentes o válidos) argumentos para desacreditar cualquiera de las “instituciones” o valores antes mencionados. Una especie de profit Y utility maximizer (evite querido lector debatir al respecto, supongamos que le creemos a Scitovsky), un seguidor de la idea del superhombre de Nietzsche, pero región 4.

Bien, pues es justo esta falta de identidad (en la definición “socialmente aceptada”) la que contrasta con esta añoranza que se ha instalado en mi cabeza durante las semanas pasadas. Parece que, de pronto, ante la falta prolongada de cenadurías, pulquerías, merolicos, pitahayas, papalotes, chapulines, tepocatas, cintos pitea’os, chelas, mota, teporochos, fuscas, pedidas de mordida, violencia y degradación… le pueden brotar a uno esas “reti-hartas” ganas de volver, de decir “vamos a dar el grito, digamos “Viva México Cabrones” aquí en esta ciudad a la que no le podría importar menos dónde queda México”. Vamos, he llegado al grado de considerar establecerme definitivamente por allá (uy! Con lo peligroso que es ese país hoy en día!!) y no sólo eso, la prueba del grado de ridiculización que este recién adquirido patriotismo a adquirido, es que incluso he empezado a estudiar (ok, en línea, pero a final de cuentas es estudiar) náhuatl!!! Háganme el chingado favor!!!

Y cuál es la moraleja de toda esta palabrería sin sentido!? Ninguna, eso es lo lindo de esta vida. Nada tiene sentido (o al menos, no lo tiene que tener). Mis ideas están tan desconectadas la primera de la segunda y carecen de orden tal, que como siempre fallé en mi intento de transmitir aquello que me motivó en primer momento a escupir este post… una –con todo y todo- profunda melancolía por estar en casa.

D^2@F^2

Qué sería de esta vida sin las deliciosas contradicciones del ser..?

viernes, 7 de mayo de 2010

Cera social

No es nuevo para nadie la ironía con la que la vida sabe, con impresionante maestranza, tratarnos a cada momento. Algunas veces la burla podrá representar un poco de diversión incluso para uno mismo; sin embargo, la mayor parte del tiempo resulta una linda bofetada con guante blanco que aturde la cabeza y hace aflorar dudas de diversa índole.
Y cómo he dicho antes, no es que sea nuevo, pero después de tantos años de existencia, no he encontrado aún a alguien que pueda explicar de manera convincente el porqué de la naturaleza humana que nos hace (prácticamente) buscarnos estas bofetadas tan inoportunas a lo largo de este camino sinuoso llamado vida.

¿Y a que viene esta perorata?
El día de hoy, pensaba sobre este tema incansablemente mientras disfrutaba de una sustanciosa cena acompañada de una buena cerveza checa. La televisión encendida mostrando un juego de hockey, reposando en el sofá después de un largo día en el trabajo, viendo al mismo tiempo por la ventana los autos y gente (turistas probablemente) pasar por la calle... ah sí, y como molesto sonido de fondo sin forma definida, la voz de un familiar en segundo, tercer o yo-qué-sé grado consanguíneo que tuvo la maravillosa idea de contactarme ya que sucedía que venía durante el fin de semana de visita a esta ciudad. Vaya genialidad la suya de querer "entrar en contacto" conmigo estando en un lugar lejano y ageno a nuestro país de origen.
Cabe destacar que en mi vida lo había visto y que de nunca haberlo hecho... viviría igual o mejor que hasta este momento. Pero nada, la buena hospitalidad y solidaridad que me caracterizan*** me llevaron a ofrecerle techo y
'ay lo que si li ofrezca' a dicho compatriota.
Pero no es él, su personalidad, su plática o su oportunismo lo que me hace pensar. Sino el hecho de que desde hace 1 mes que estoy en esta ciudad, he pasado todos y cada uno de mis fines de semana... solo! Y el fin pasado tuve la osadía de quejarme amargamente con un interlocutor de algún sistema de mensajes instantáneos sobre el hecho de que no tenía con quien pasar mis días libres después de las semanas de intenso trabajo. Y claro, en el momento en que se aparece un perro que me ladre (por aquello de la expresión, no por querer ofender), me resulta molesto y 'añoro' inmediatamente mis viernes tranquilos en los que cocino para uno, abro una botella de vino, la disfruto en silencio, observo la televisión y ... claro, me azoto con pensamientos del estilo "ay que solitario y tiste estoy! sniff".

...

¿Ha procesado usted, amable único lector, la información? ¿Tiene sentido acaso? Bueno, cualquiera que sea la respuesta, carecerá de explicación que satisfaga los deseos de racionalidad de cualquier persona. Es la misma situación que estar en una relación amorosa durante varios años y terminar deseando libertad y soltería... para después de unos pocos segundos estar nuevamente implorando por una pareja y alguien que nos de un abrazo y cariño en esas noches solitarias. Acto seguido, encontramos a alguien nuevamente, sólo para seguir quejándonos de las ataduras e inconveniencias que esto representa.
O como el desear tener algo que hacer durante el día cuando en el horizonte no se vislumbra futuro alguno... y despotricar sobre cuánto trabajo tenemos y el poco tiempo libre que nos deja. O el querer ser estudiante cuando se trabaja porque ellos pueden hacer lo que quieran e ir a donde quieran... y el querer trabajar cuando se es estudiante porque así tendrías el dinero para ir, venir, hacer y deshacer.
En definitiva, cómo dijo una excelente amiga mía, es "la vida del infeliz". Llegar a algún lado sin querer estar ahí... y dejar ese lugar sin querer irse.
Es nuestra misma mente y condición humana la que nos propicia este tipo de situaciones.

Me desvié del tema que inicialmente me llevó a empezar este post, pero creo que he descrito mi estatus actual de manera tan amplia que puedo evitar el caer en la bajeza de explicar la primera y más pura idea de este vómito de palabras. Supongo que dejo abierto el tema a interpretaciones personales por que, lo sé, todo depende de la actitud de cada persona...

D^2@F^2

...lo malo es eso significa que sigue dependiendo de la naturaleza humana!

***Falta referencia, fuente o cita. Ayude a mejorar esta información.

martes, 9 de marzo de 2010

captación y colocación de sabiduría

Esto lo leí en un post de Rox, vía Recolectivo. Y a pesar de la inicial ofensa que uno podría querer percibir contra el buen Gabo, nada más lejos de la verdad, hay que examinar las palabras detenidamente... a final de cuentas, el que no esté de acuerdo, Que chingue a su madre! (con todo respeto)

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“Puto el que lee esto.”

Nunca encontré una frase mejor para comenzar un relato. Nunca, lo juro por mi madre que se caiga muerta. Y no la escribió Joyce, ni Faulkner, ni Jean-Paul Sartre, ni Tennesse Williams, ni el pelotudo de Góngora.

Lo leí en un baño público en una estación de servicio de la ruta. Eso es literatura. Eso es desafiar al lector y comprometerlo. Si el tipo que escribió eso, seguramente mientras cagaba, con un cortaplumas sobre la puerta del baño, hubiera decidido continuar con su relato, ahí me hubiese tenido a mí como lector consecuente. Eso es un escritor. Pum y a la cabeza. Palo y a la bolsa. El tipo no era, por cierto, un genuflexo dulzón ni un demagogo. “Puto el que lee esto”, y a otra cosa. Si te gusta bien y si no también, mariposa. Hacete cargo y si no, jódete. Hablan de aquel famoso comienzo de Cien años de soledad, la novelita rococó del gran Gabo. “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento…” Mierda. Mierda pura. Esto que yo cuento, que encontré en un baño público, es muy superior y no perteneces seguramente a nadie salido de un taller literario o de un cenáculo de escritores pajeros que se la pasan hablando de Ross Macdonald.

Ojalá se me hubiese ocurrido a mí un comienzo semejante. "

Fontanarrosa, Roberto. Cuento: “Palabras Iniciales”. Libro: Usted no me lo va a creer. Página 7.